Ahora la parte interna. Temas como la invasión de Iraq, el racismo, los iPods, el calentamiento global, el conflicto Palestina/Israel y el interminable debate entre los republicanos y los demócratas.
Un personaje es una ex-estrella del basquetbol universitario, otro un roquero indie. Hay un activista, un joven que quiere ser un millonario lo más pronto posible y una gran cantidad de políticos y empresarios que cuya vida es un constante lobbying.
La novela empieza y termina con conflictos entre vecinos.
El título lo forma una palabra muy gringa, que aparece en su himno y probablemente en todo discurso político desde que comenzó la guerra fría. Cómo olvidar las freedom fries.
La razón por la cual esta novela me parece tan gringa es porque trata (de manera muy precisa) a la clase media norteamericana. Trata con pobres y ricos también, pero enfocados en la manera que se relacionan con la clase media. En las novelas que he leído de autores como Hemingway, Faulkner, Keourac, Melville, etc. Los personajes son los que se encuentran en la periferia de la sociedad. Los marginados, los locos, los expatriados. En White Noise de DeLillo aparece la clase media, pero los personajes son lo insólito de la clase media: farsantes, adictos a drogas fantásticas, prodigios.
Freedom ocurre en the land of the free y presenta, con una honestidad que deprime, qué tipo de gente habita esa tierra y qué significa la libertad para ellos.
Sin profundizar mucho, me gustó. Y trataré de escribir más seguido aquí.