La falta bloggear me ha causado daño, ya que ahora no sé qué escribir. Cómo si mi cerebro haya apagado o retenido eso de memorizar la idea menos tonta del día para luego desarrollarla en la computadora. Me gusta hacer eso y lo extraño. Creo que todos los lectores universitarios de mi blog están, cómo yo, entrando a la fase final de su semestre, les deseo suerte. Tal época es una temporada baja en los blogs, ya que, suponiendo que todos hacen su esfuerzo de final de semestre, no hay tanto tiempo disponible para sentarse y disfrutar de los placeres ociosos del internet (supongo que un Stumblero hardcore me diría que siempre hay tiempo). Consideren la conclusión de este post como una promesa o pre-estreno. Se acercan viajes interesantes, lecturas hermosas, noticias sorprendentes, visitas esperadas y todo lo inesperado; haré un honesto esfuerzo para que este blog sea un testimonio compartido y perenne de todos los sucesos a futuro.
Un abrazo al Piroclasto que sus rojiblancos ibéricos se ha tenido que enfrentar contra los mejores. Aunque una felicitación por esa funesta sentencia a los carnívoros pacíficos.
Un abrazo al Piroclasto que sus rojiblancos ibéricos se ha tenido que enfrentar contra los mejores. Aunque una felicitación por esa funesta sentencia a los carnívoros pacíficos.