La primera vez que escuché sobre el asunto de Kaká fue en un comentario que dejo el buen Stevie en mi blog: le darian 100 millones de euros al Milan y a Kaka 225 en un contrato de 5 años. Y además agregó un muy acertado comentario: me preocupa que en el futbol haya tanto dinero rolando. Luego llegó el partido Milan-Fiorentina, el posible último partido de Kaká en el Milán. Fue algo que no me parece hipérbole clasificar como emotivo: todo el San Siro cantaba el nombre de Kaká con banderas que leían Kaká no tiene precio, simplemente una afición que mostró tener fresco en la memoria los trofeos y alegrías que el brasileño les ha otorgado; en la cancha también estaban Beckham y Ronaldinho, jugadores que las circunstancias los llevaron a dejas los clubes que los vieron convertirse en campeones, jugadores que (yo creo) no tuvieron el privilegio de elegir libremente como Kaká: los comentaristas dijeron que el ex-culé aconsejó al rossineri permanecer en Milán. Aún más interesante fue ver a un Kaká poco común: a un Kaká egoísta, que, a diferencia de lo que uno está acostumbrado, no pasaba el balón al estar frente al arco: ¡Quería su gol! Y al terminar el partido, después de recibir abrazos de todos los compañeros, no cambiar su camiseta. Pero ¿cómo interpretarlo? ¿Quería meter el último gol y quedarse con su última camiseta o mostrar el cariño por el escudo y la afición? Cuando terminó el partido yo pensé que Kaká se iba. Resulta que no y me alegra mucho. Como Stevie dijo, es preocupante que tanto dinero se mueva en el futbol.
Y sí, lo admito, a veces es emocionante que cierto jugador se vaya a un nuevo equipo, como Ribery al Bayern, pero otras veces parece…chafa; sí, el Barca va hasta arriba de la tabla, pero ¿quién no extraña al Henry genio del Arsenal?!
Está decisión va en acorde con la imagenque uno tiene de Kaká: nunca está en escándalos, es simple y discreto (hasta su número 22 es discreto) y con el carácter de un buen deportista (dentro y fuera de la cancha). Tal vez ser creyente ( I belong to Jesus, dice la camiseta) lo ayudó a tomar está decisión, de todas formas mostró una gran humildad y que no todo tiene un precio.
Lo de Kaká me pone feliz porque muestra que en el fútbol moderno hay algo más que dinero. Así como Pelé era casi sinónimo de Santos y DiStefano de Madrid, seguirá habiendo jugadores que se vuelvan íconos de su club. La decisión de Kaká ha mostrado que el estado del fútbol no depende de personas como Abramovich, que no todo lo determina el dinero. Es por esto que Raúl se retirará en el Bernabeu, Juninho en el Gerland, Del Piero en el Alpi, Giggs en el Trafford. Ahora tengo la esperanza de que todos los jóvenes del Arsenal crezcan juntos como equipo, que Pato imite a su compatriota, que Ronaldo se quede en el Manchester, Messi en el Barca y que sean lo que Kaká ya es en el Milán.
¡Obrigado Kaká!Y sí, lo admito, a veces es emocionante que cierto jugador se vaya a un nuevo equipo, como Ribery al Bayern, pero otras veces parece…chafa; sí, el Barca va hasta arriba de la tabla, pero ¿quién no extraña al Henry genio del Arsenal?!
Está decisión va en acorde con la imagenque uno tiene de Kaká: nunca está en escándalos, es simple y discreto (hasta su número 22 es discreto) y con el carácter de un buen deportista (dentro y fuera de la cancha). Tal vez ser creyente ( I belong to Jesus, dice la camiseta) lo ayudó a tomar está decisión, de todas formas mostró una gran humildad y que no todo tiene un precio.
Lo de Kaká me pone feliz porque muestra que en el fútbol moderno hay algo más que dinero. Así como Pelé era casi sinónimo de Santos y DiStefano de Madrid, seguirá habiendo jugadores que se vuelvan íconos de su club. La decisión de Kaká ha mostrado que el estado del fútbol no depende de personas como Abramovich, que no todo lo determina el dinero. Es por esto que Raúl se retirará en el Bernabeu, Juninho en el Gerland, Del Piero en el Alpi, Giggs en el Trafford. Ahora tengo la esperanza de que todos los jóvenes del Arsenal crezcan juntos como equipo, que Pato imite a su compatriota, que Ronaldo se quede en el Manchester, Messi en el Barca y que sean lo que Kaká ya es en el Milán.